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La Sagra

Publicado el 6 de Marzo, 2007, 1:01. en Senderismo, rutas GPS.
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3 febrero 2007

Una salida más del Grupo Senderista de Orihuela Pasico a Pasico.

 

Perfil de la ruta de la Sagra


 

Longitud

Tiempo mov.

Vel. Med. movimiento

Tiempo total

Vel. Máx.

Alt. max.

Ascenso total

8,40 Km

X h X'

X Km/h

5 h 26'

13,5 Km/h

2392 m

797 m

 

No he puesto los valores de tiempo y velocidad media en movimiento porque el GPS ha estado desactivado durante un rato, como explico más abajo.

 

 

La Sagra vista desde el Norte cuarta Noroeste, desde el aparcamiento y punto de salida.


 

Ha sido la tercera vez que he realizado esta ruta, aunque la segunda no llegamos a coronar por haber mucha nieve y amenaza de tormenta en la cumbre. También ha sido la más peligrosa por no haber tanta nieve ni hielo y, sobre todo, por no haber sido previsor y preparar los crampones en la base, antes de salir. Los que me facilitaron de Pasico son buenos, pero tienen un tornillo con una ranura demasiado ancha que no fuimos capaces de destornillar con el destornillador que llevábamos. Jesús tuvo más suerte y sus crampones llevaban un dispositivo que permitía regular los crampones sin herramientas, mientras que Consuelo se encontró que ya estaban regulados a su medida. Ignoro si los otros miembros del grupo tuvieron problemas parecidos ya que nosotros nos separamos buscando zonas con menos nieve y desnivel.

 

 

 

La Sagra vista desde el Noreste ampliado


 

Por primera vez me vi en dos o tres situaciones de verdadero peligro diciéndome a mí mismo que era un tonto por arriesgar mi vida por subir a una montaña. En dos o tres sitios tuvimos que escalar, tanto yo como los aguerridos Jesús y Consuelo, con el riesgo de que un pequeño error pudiera hacernos caer por una pendiente, con gran desnivel, llena de piedras con aristas y sin ningún obstáculo que frenara un tránsito que todavía no quiero realizar y que ampliaría la penosa estadística de graves accidentes de esta montaña. Obsérvese el circunloquio para no escribir palabras que suelen asustar.

 

 

 

La Sagra desde el Norte ampliado


 

A pesar de ser un novato en estas lides creo que puedo recomendar la colocación de los crampones incluso aunque haya poca nieve, especialmente si la pendiente es elevada. Nos ayudan a anclarnos tanto en el hielo como en la nieve e incluso en la tierra proporcionando un plus de seguridad. Y, sobre todo, ante la duda lo mejor es cesar en el empeño de la ruta. Los cobardes suelen durar más que los valientes.

Sin embargo, las dos veces anteriores, con nieve y con hielo, me sentía muy seguro hundiendo crampones y botas en la nieve o clavando los afilados crampones en el duro hielo.

 

 

 

La Sagra desde el SW a vista de pájaro


 

La temperatura fue muy agradable durante toda la jornada. Empezó con una fresca brisa en el punto de partida y aparcamiento. Un rato después de empezar la ruta ya estaba sudando y tuve que quitarme ropa. Y es que el ritmo de subida lo marcó nuestro compañero José, el biólogo, a un gran nivel, quien demostró, una vez más, estar muy fuerte y que para seguir su cadencia hay que esforzarse.

 

 

 

 

Un alto en la subida


 

La salida fue a las 9:09 horas. A las 11:39 horas se desconectó el GPS, supongo que por agotamiento de baterías, aunque las había cargado el día anterior. ¿?

También podría ser que perdiera la señal, pero no es lógico, aunque tiene medidas intermedias.

A las 11,46 h lo enciendo y coge señal, pero se vuelve a apagar.

A las 12,22 h vuelvo a ponerlo en marcha y le cambio las pilas.

A las 13,13 horas estamos a punto de llegar al comienzo de la torrentera y desconecto el GPS por miedo a romperlo en una caída.

Debido a esas desconexiones en las toma por satélite se pueden observar unas rectas, antes de llegar a la cima y antes de la torrentera que se corresponden con las desconexiones del GPS. Se nota especialmente en la torrentera, (que se ve blanquecina en las fotos), en que una línea recta une desde antes de su comienzo hasta el final, pasando al lado de la verdadera ruta. La próxima vez no desconectaré el GPS, ya que, por su posición, a la altura de mi clavícula izquierda no corre riesgos evidentes pues las caídas pueden ser de espaldas y difícilmente de frente.

 

 

 

 

Subiendo por el embudo de la Sagra


 

 

 

Santos a pocos metros del vértice geodésico de la Sagra

 

 

 

Pasico en el vértice geodésico de la Sagra

 

 

 

 

Santos haciendo de Colón en el vértice geodésico de la Sagra

 

 

 

 

Otra instantánea del grupo de Pasico en el vértice geodésico de la Sagra

 

 

A las 13:31 horas vuelvo a conectar el GPS. Ya he bajado la torrentera disfrutando enormemente. Es una sensación emocionante la que te embarga cuando te ves corriendo por un torrente de piedras, con un gran desnivel, avanzando a pasos agigantados, sintiendo como ceden las piedras bajo tus pies mutando su dureza habitual en una superficie inestable que se repliega ante tu avance con desigual resistencia, obligándote a guardar un equilibrio perfecto, sirviéndote de la inercia, calculando de forma instantánea e instintiva lo que has de arquear las piernas, poner tus cinco sentidos en lo que estás haciendo y permitiéndote avanzar cual “gato con botas” distancias considerables a cada salto, sin caer y rodar como una peonza ni dar con tu trasero en las entonces sí, duras piedras con afiladas aristas.

Eso le debió pasar a otro senderista, que junto con otros dos ilicitanos que nos habíamos encontrado en la cima y que salieron antes que nosotros, estaba sentado sobre las piedras poco antes de llegar al final del pedregal donde ya había árboles y me encontré los otros dos ilicitanos y me puse a hablar con ellos esperando la bajada de los demás. Después me arrepentí de no haber grabado en video la bajada de los otros miembros de Pasico. Otra vez será.

Es conveniente usar guantes gruesos durante la bajada por un pedregal, aunque haga calor. Así podremos evitar desollarnos o herirnos las manos al poner éstas en el suelo ante una imprevista caída o simple pérdida de equilibrio.

 

 

 

 

 

Comienzo de la bajada con nieve

La cosa parece carecer de importancia, pero un resbalón aquí significa que puedes caer cientos de metros sin nada que te sujete. Miguel estaba explicando, valientemente, como hay que pisar de canto para no resbalar. Está hecho todo un bizarro y osado montañero.

 

 

 

 

Miguel, Jesús, Santos y la Sagra, durante la bajada, poco antes de llegar al lugar de partida, donde habíamos dejado los coches

 

 

 

Pasico y la Sagra

Los intrépidos senderistas de Pasico a Pasico, después de la proeza, de derecha a izquierda:

Alberto, Óscar, Miguel, Jesús, José, Consuelo, Miguel y Santos

 

La ruta la acabamos a las 14:35 horas.

Después paramos nuevamente en el restaurante La Codorniz, en la población de Almaciles, entre Puebla de Don Fadrique y Caravaca, donde Jesús y yo disfrutamos de un excelente choto al ajillo, aparte de otros manjares que nos habíamos ganado corriendo peligros inesperados.